Como estoy en plenos preparativos pre- matrimonio de mi amiga, nada más apropiado que escribir acerca de mi experiencia previa en aquellos. En particular, quiero centrarme en el instante en el que se agrupan las féminas presentes en el evento tanto las que nunca han portado anillo en su vida como las que alguna vez lo usaron, pero ya no. Es ese instante en el que sacan todo lo animal que llevan por dentro, agolpándose (en algunos casos, empujándose con ganas, incluso llegando a un mechonearse “casualmente”) y luchando para ser la afortunada, la “queen of the night”, la “iluminada”: la que agarra el ramo lanzado por la novia.

La verdad es que he ido a tres matrimonios en mi vida: el de una amiga de la universidad, el de mi hermano y el del hijo de una familia amiga de mis papás. Resultó ser este último, el que más recuerdos me trae de ese momento tan particular.
Siendo una completa desconocida para la familia, amigos y parejas de los amigos de tanto el novio como de la novia, fue que decidí cultivar un bajo perfil esa noche y refugiarme en la clandestinidad de los últimos metros de la barra.
En ese evento, realizado en un topísimo restaurant del Cajón del Maipo, no podía fallar un hombre regordete vestido de punta en blanco que, micrófono en mano, animaba cada cosa que iba pasando. Cuando éste anuncia que la novia lanzaría el ramo traté de pasar inadvertida escondiéndome tras unos sujetos, que fueron los mismos que al final me incitaron a unirme al grupo de mujeres elegantemente vestidas. Con una sonrisa más que forzada me dirigí al colorido tumulto expectante por lo que se venía. Pensé: “siempre lo tiran adelante”, por lo que me fui lo más atrás posible. Pues pasó lo que menos esperaba: ví dirigirse el ramo hacia mí… sólo era levantar una mano justo frente a mi cara. No habían astutas de más de 1.60 (con taco incluído) que impidieran lo que el destino forjaba.
Lo agarré yo.
Para terminar de frustrar mis deseos de pasar como anónima, terminé al medio de la pista de baile con TODA la gente mirándome mientras bailaba un lento con quien había sido el “receptor” de la liga lanzada por el novio.
Punto aparte merece la cara que me puso la polola del joven bailarín mientras duraba mi eterno martirio.
Lo que es yo, bailaría ésta canción en vez de un vals.
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Diciembre 15, 2005 at 7:15 pm
Me gustó mucho la canción!
yo tb pondía esa, siempre he soñado con hacerlo todo distinto a lo común.
Lo del matrimonio fue súper chistoso, siempre pasan cosas locas, cuando era chica ir a matrimonios era mi pasatiempo favorito, sobre todo porque me reia muchísimo.
=)
Diciembre 15, 2005 at 9:45 pm
cuando me case tire el ramo y le llego a una pendejita,la maldicion le llego.jaja.
buena historia
Diciembre 15, 2005 at 10:08 pm
Buenisima canción, creo no haberla encuchado nunca, muy buena. La historia mejor aún.
Un consejo preparece para el sábado…sabes cuantas feminas hambrientas de casorio abundarán…jajaj….lo peor es que hay algunas capaces de todo con tal de alcanzar el ramo, lastima que eres cercana de la novia estas obligada a ponerte en primera fila…jaj.
Saludos y nos vemos por ahi.
Diciembre 15, 2005 at 11:03 pm
Relajada la canción me gustó…aunque no es mi estilo, pero bien. Y la narración sobre el matrimonio, mmm…esa parece ser la presión social que existe, para que uno se case, como si fuera el objetivo último de la vida. Creo que la presión es mayor sobre las mujeres que sobre los hombres en ese sentido ¿Por qué? No lo sé…
Saludos y nos leemos…
pd: Muchos “poemas” son letras de canciones…que aún no he hecho
Diciembre 15, 2005 at 11:50 pm
mm q suerte..jaja..bueno….ando cansadito..otro dia te escribo mas..jaja..chau
Diciembre 16, 2005 at 3:28 am
hahahahaha, me reí mucho con la narración
a mi hermana le pasó lo mismo, y lo peor es que estaban todas coludidas para que lo recibiera una mina que se iba a casar, pero como mi hmna no cachaba a nadie, no sabía uqe había que coludirse, y protagonizó un patátetico forcejeo por el ramo con la chica en cuestión. ¿Tanto les importa el ramillete aquel? Tampoco paraba de reirme.
Diciembre 16, 2005 at 9:06 am
bueno yo no ando con el vestido en la cartera pero ando con la novia del brazo y me la llevo al gym ( novias en forma) y pegada en mi billtera con un codigo de novios paris
no uso taco si me caso lo haria descalza y creo que me casaria con algun paisano palestino
sobre el ramo de flores tengo dos matrimonios el proximo año ojala no en la misma fecha
la verdad no quiero ser madrina porque luciria mejor que las novias jajaja y el ramo si lo recivo con trampa es oblicacion casarse ?
me diverti con tu relato por suerte ya tengo un adelanto de lo que significa y es una ceremonia de ese tipo
Diciembre 16, 2005 at 10:00 am
yo no puedo entender que aún existan mujeres que se pongan a la fila con intención de casarse, más raro aún es que se pongan para recibir el ramo las que ya se casaron una vez y se separaron
Diciembre 20, 2005 at 12:25 pm
Memorable momento, memorable tema…solo queda la sutil envidia de pudieramos ser nosotros, y sin embargo no queremos ser participes…anonimos, el destino nos invade…
Gracias.
Septiembre 24, 2008 at 5:39 pm
me encanta la musica romantica pero no avia escuchado una como esta soy colombiano soy romantico y no violento dile si al amor y ala paz y no ala guerra