Hoy mis papás están de aniversario de matrimonio. Creo que 30 años son demasiados. No deja de darme miedo… creo que de alguna u otra manera se impone como “lo ideal” en mi vida futura. Esto no es más que el modelo que nos metemos en la cabeza de pendejos de cómo las cosas deben ser, de acuerdo a cómo fueron nuestros padres. Eso sí, este tema tiene sus excepciones cuando sabemos que hay errores que nuestros padres cometieron y en los cuales nosotros esperamos nunca caer.
En este punto es donde recuerdo el par de veces en que en mi casa no me creían cosas que pasaban en el colegio… no, yo era la culpable, la que pudo haber evitado, que nos decepcionas, etc, etc. Yo de chica siempre senti que la justicia era lo más importante, así que cuando sentía que no era escuchada, que más encima yo tenía la culpa (de algo que por donde lo vieras no era así) y que era la “mala”; no podía menos que sentir una impotencia que casi me ahogaba. No tengo un recuerdo concreto de este tipo de situaciones, pero si recuerdo el sentimiento de impotencia.
Ah!, de lo que sí me acuerdo es de lo que me pasó en 8º básico. Conocí a una gran amiga, pero a ojos de mis papás era “una mala junta” porque fumaba y tomaba a esa edad (bueh, año 2005 tal vez no sea “tan grave”, pero hace 15 años eran pocos los que lo hacían). Me recalcaban esa frasecita que hasta el día de hoy odio con toda mi alma:”dime con quién andas y te diré quién eres”, mientras yo daba mil explicaciones de que si ella era así, yo no tenía porqué seguirle los pasos, que no me tenían confianza, etc. Esto duró el año completo, mis papás a fin de año se resignaron, me seguí juntando con ella, pero sólo hasta diciembre… la cambiaron de colegio.
Esto es algo que no me gustaría “reproducir” en mi propia familia, el permitir que mis hijos no sean escuchados. Creo que es igual difícil el ser padres, lo veo al mirar a los míos y ver que cometen errores hasta el día de hoy. Pero también lo es ser hijos, de eso nadie habla, porque se asume…. uno “debe ser no más” (respetuoso, responsable, ordenado, cariñoso, etc).
Pero ellos son ellos y yo soy yo. El modelo (que es un buen modelo dentro de todo) lo tengo más que interiorizado, pero trato de mirarlo tomando cierta distancia, recordando que no existe la perfección, que yo tengo mi propio camino y que lo más seguro es que me caiga también.
Así que pese a todo, estoy muy agradecida, por lo que me han dado y enseñado…
gracias a mis padres y felicidades!!!

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