febrero 2006


Llegué al estadio ayer, a eso de las 7 am y -luego de ver que la fila de los que esparaban entrar al golden era más larga de lo que creía- se me habían acabado las esperanzas de quedar dentro de las primeras 4 mil personas.
A las 9 am logré que me rayaran un 3004 en uno de mis brazos, no sin antes tener que deshacerme de los envases plásticos que llevaba (por ser, según los organizadores, considerados peligrosos). Entré a la pista atlética que estaba transformada en un campo de concentración con cientos de cuerpos tirados en el suelo, piedra ó pasto, la gran mayoría durmiendo.
A las 11 am el sol nos mataba, mientras hacíamos largas colas para entrar a un baño.
A las 12 la pista atlética ya parecía como el mejor de los campamentos, se dispusieron las tablas de cholguán que estaban en el piso (ya sea formando una pequeña casita ó encorvadas, permitían palear de mejor manera las altas temperaturas).
A las 1 pm ya estábamos formando las filas para poder entrar al estadio (“brazo número, ticket mano” fue la ingeniosa petición que nos hicieron los encargados de la organización). Lo logramos como a las 3, luego de que nos aplastáramos unos con otros, de tragar tierra y de correr junto a una gran masa humana.
Me ubiqué justo frente al escenario, prácticamente en la mitad del golden. Fue una larga espera. El poco espacio hacía que tuvieras que acomodarte a ratos, ya que el cuerpo se agarrotaba mientras más tiempo iba pasando. Me fue imposible dormir… aunque lo quisiera.
Alrededor de las 6, ya me reía -y con ganas- de los mensajes de texto que se proyectaban en la pantalla del estadio.
Una sutil e inesperada llovizna nos inquietó un poco, aunque fue agradable luego de una cálida pero abochornada tarde.
A las 7 nos pusimos de pie casi todos. Mucho después de eso, empezó Franz Ferdinand. Realmente notable.
En el intermedio, mis piernas no daban más. Minutos después que empezara U2, nos fuimos (con mi cuñada y una
amiga) más adelante aún. Tan cerca, que a veces, no alcanzaba a leer la pantalla completa. Ahí nos quedamos, disfrutando de este concierto que -de seguro- será muy difícil de olvidar.
Canté casi todas las canciones (fueron 23 en total) y salté mucho. Me emocioné con Where the streets have no name y cuando mostraron la Declaración Universal de los Derechos Humanos (siempre es bueno refrescarnos la memoria con algo así).
Un domingo cualquiera de Febrero en el estadio Nacional con 77 mil almas que coreaban una misma canción. Increíble.
Hoy me duele todo el cuerpo, pero la felicidad no me la saca nadie… y llegué al golden… y bien adelante, mierda!!!
City of blindging lights
Vertigo
Elevation
Until The End of the World
New Years Day
Still Haven´t Found What I´m Looking For
Beautiful Day
The First Time
Sometimes You Can´t Make It On Your Own
Love and Peace
Sunday Bloody Sunday
Bullet The Blue Sky
Miss Sarajevo
Pride in the Name of Love
Where the Streets Have No Name
One
Zoo Station
The Fly
Mysterius ways
With or without you
Mothers of Dissapeard
Yaweh
All I want is you


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Imagen: PostSecret

Tengo más alcohol en el cuerpo del que generalmente estoy acostumbrada.
Hace horas que mi maquillaje dejó de estar en su lugar.
Creo saber donde está mi cartera… y mis amigos.
No veo nada. Me perdí.
“Disculpa, pero me tengo que ir”.
Siempre arranco… y siempre quisiera estar en otro lugar y con otra persona.
Odiosa.


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En 1971 el gobierno británico implantó en Irlanda del Norte una política de encarcelamiento sin juicio a cualquier persona que las autoridades sospecharan de pertenecer al movimiento republicano. Muchos ciudadanos eran encarcelados sin haber estado en un tribunal y eso provocó la reacción de la gente.
La Asociación de Derechos Civiles de la ciudad de Derry en el condado del mismo nombre en Irlanda del Norte programó para el día 30 de Enero de 1972 una marcha para manifestar el descontento de la población ante esta medida tan arbitraria por parte de las autoridades británicas.
El gobierno había mandado sellar la calle convarios batallones de elite del ejército británico, fuertemente armados y apoyados con carros blindados. Los manifestantes desconocían totalmente este movimiento del ejército pues, después de todo, era una marcha pacífica y obviamente no comprendieron el porqué de la presencia tan fuerte del ejército. La marcha continuó hasta pararse frente a las caras de los soldados. Algunos jóvenes comenzaron a tirar piedras a la barricada formada por los soldados británicos y estos respondieron con gas lacrimógeno y balas de plástico y después procedieron a realizar arrestos entre los manifestantes. En medio de la confusión causada por el gas, los golpes de los militares y la revuelta de los jóvenes, los soldados británicos comenzaron a disparar ráfagas de metralleta a los manifestantes. La gente entró en pánico y comenzaron dispersarse. Por media hora los militares dispararon 108 ráfagas hiriendo a 14 civiles y matando a otros 13.
El descontento internacional no se hizo esperar y al día siguiente el gobierno británico se deslindó de toda responsabilidad reclamando que los soldados actuaron en defensa propia pues habían sido atacados con armas de fuego y bombas caseras. Ninguno de los manifestantes declaró haber visto bombas o armas entre la gente y el ejército no encontró restos de ninguno de los supuestos artefactos en el lugar del conflicto. Ningún soldado o carro británico salió herido.
Por supuesto, el gobierno británico se ha tratado de excusar de mil y una maneras. Cito al Secretario de Estado Británico, Reginald Maudling en su declaración del día siguiente del ataque: “el ejército regresó el fuego dirigido a ellos con tiros certeros y causaron bajas en aquellos que los atacaban con armas de fuego y bombas”.

Las investigaciones siguen hasta el día de hoy, los testimonios de los soldados involucrados cambian día con día, como por ejemplo en el ejemplar del 24 de Junio del 2000 del Irish People, un soldado (identificado para protección como 027) afirma que un oficial les dijo la noche anterior a la marcha: “we want some kills tomorrow” (“Queremos algunas muertes mañana”). Y en el ejemplar del 30 de Junio del mismo año el soldado identificado como INQ1952 informó que a su sección se le ordenó disparar contra los manifestantes fueran o no pacíficos. Muchas veces los soldados llamados a testificar han pedido su anonimato por represalias por parte de las autoridades.
Aquí, como en cualquier asunto en el cual el “honor” de las fuerzas armadas de la corona se pone en tela de juicio, el gobierno británico ha dado una multitud de declaraciones ambigüas e incluso contradictorias en la investigación del caso del Domingo Sangriento para ocultar esa acción criminal del 30 de Enero de 1972.
“And the battle’s just begun, There’s many lost, but tell me who has won?” (Y la batalla recien empezó, Hay muchas pérdidas, pero dime ¿Quién ha ganado?)
Fuente:
angelfire

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El adolescente que desea iniciarse sexualmente acude a un familiar de rasgos más bien hedonistas que puede ayudarlo en esta travesía. Es su tío… y no es uno cualquiera.
El maestro y su pupilo entablan conversaciones en torno a conceptos como estrategia, rol sexual, selección natural, conquista, etc. Para luego llevar a la práctica todo lo visto en la teoría.
Ví esta película hace un par de días y me gustó. Habla de vaginas y penes sin mostrar ninguno. Y la verdad es que no le hace falta.
Tiene diálogos increíbles, como el que se produce en el bar entre las dos mujeres, el tío y el sobrino. Hacía rato que no me entretenía tanto en una escena que pareciera que durara horas.
Me queda la sensación -inevitablemente con gusto a moraleja- de que el que más dice saber, realmente no tiene idea; y el que está abierto al saber, puede llegar a aprender más (uff, con esa línea me partí el cráneo… debería escribir un libro, jeje). La verdad es que es absolutamente recomendable.


7 am. Suena el maldito despertador. Con la misma música de siempre.
9 am. Disimulas un bostezo durante la reunión. Pides otro café.
11 am. Un poco cansado de hacer lo mismo, miras por la ventana y te quedas pegado mirando un pájaro que llega a la azotea del edificio que queda frente al tuyo.
2 pm. Vas a la mismo restaurant en el que almuerzas siempre. La cajera aprovecha de meterte conversa, pero tú realmente no la escuchas.
4 pm. Cuentas los minutos que faltan para irte.
6 pm. El taco. Piensas que te gustaría hacer algo nuevo, pero te complicas por la falta de tiempo y de dinero.
7 pm. Llegas a tu casa a ordenar, cocinar, limpiar, conversar, hablar por teléfono, darle comida al perro.
10 pm. Prendes la tele. Lo mismo de siempre.
12 pm. Te duermes pensando en que esperas que mañana sea diferente… y que tu vida será otra.

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Reconozco que pocas veces en mi vida me han robado algo. No he sido víctima de asaltos (sólo del clásico “cartereo”), pero sí de robos (en casas y en autos).
Por lo mismo, es que cuando ocurren ese tipo de situaciones me descoloco: mis reacciones son de quedarme más bien en shock. Y es que luego de mi tan animada celebración del día Martes, me pillé con tan agradable situación: mi auto con el vidrio del copiloto quebrado y sin la radio. Lo único que siente uno es impotencia… pensar en el origen de una supuesta mala suerte es demasiado y sólo queda aceptarlo: hay personas que tienen la maldita costumbre de vivir gracias a lo ajeno.
Franz dice: “Lucky lucky, you´re so lucky…”


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Imagen: Postsecret
Cansada de abortar misión en el famoso día de los enamorados (nunca lo he pasado realmente acompañada, excepto una vez), es que me decidí -estando soltera- a celebrar como corresponde. Y es que es imposible hacerse el loco: hay corazones por todos lados.
¿Celebrar qué? Técnicamente, ni idea. ¿El no- amor? Quien sabe.
“For the good times
and the bad time that we had…”

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